A menudo se habla de la seda como un lujo. Lo es, pero también, y sobre todo, es un material que actúa concretamente sobre la piel y el cabello durante la noche. Esto es lo que realmente cambia una funda de almohada de seda de morera, sin promesas exageradas.
Para la piel: menos fricción, más hidratación
El algodón, una fibra ligeramente áspera y absorbente, frota la piel y capta su hidratación. La seda hace lo contrario. Su superficie ultra lisa reduce las fricciones que causan los «pliegues del sueño», esas marcas al despertar que, con el tiempo, se quedan impresas.
Sobre todo, la seda solo absorbe alrededor del 11 % de humedad: por lo tanto, no «absorbe» tu hidratación ni tus tratamientos nocturnos como lo hace el algodón. Las cremas y los sérums permanecen en tu piel, donde deben actuar. Además, la seda es naturalmente termorreguladora y poco propensa a los ácaros, lo que la convierte en un material apreciado por pieles sensibles o reactivas.
Buen hábito: una funda, incluso de seda, debe cambiarse regularmente. El material ayuda, pero una funda limpia sigue siendo la base para una piel limpia.
Para el cabello: menos rotura, menos encrespamiento
Durante la noche, tu cabello roza contra la almohada con cada movimiento. En algodón, estas fricciones crean nudos, roturas y electricidad estática. En seda, el cabello se desliza: menos fricción, por lo tanto menos rotura mecánica, menos encrespamiento al despertar y un peinado (o un brushing) que dura más tiempo.
Como con la piel, la baja absorción de la seda preserva la hidratación natural de la fibra capilar, un verdadero plus para cabellos secos, rizados o teñidos.
¿De dónde vienen estos beneficios?
La seda de morera está compuesta por dos proteínas principales, la fibroína y la séricina, y por 18 aminoácidos. Es esta estructura natural, suave y regular, la que explica su tacto y comportamiento tan diferentes de las fibras sintéticas. Por cierto, cuidado con no confundir la seda verdadera con el «satén» de poliéster: solo el satén de seda ofrece estas propiedades.
¿Qué seda elegir para aprovecharla realmente?
Todos los beneficios mencionados suponen una seda de calidad, con un gramaje adecuado. Para una funda, apunta al 22 momme (la referencia en ropa de cama) en 100 % seda de morera. Para entender el gramaje en tres minutos, lee nuestra guía del momme.
Descubre nuestras fundas de seda
¿Quieres saber más antes de comprar? También puedes ver: cómo elegir tu funda de almohada de seda.